Ayni Marka, FloreSeres y Vestigios recorren, cada una a su manera, la relación entre el norte de Chile, sus culturas originarias y el cuerpo que habita ese paisaje. A ellas se suman piezas y lienzos que no cierran en una sola serie.
Concebida en Arica, tierra andina fuertemente marcada por la influencia de las culturas ancestrales que habitaron este territorio. Cinco obras de gran formato, de 1,6 × 2 a 3,4 metros, en técnica de pintura acrílica. Proyecto financiado por Fondart, Chile.
Plasma el anhelo de volver a la naturaleza: el sueño de ser uno con ella, de sentirnos parte y no por sobre lo que nos rodea. Un discurso de fusiones que busca, en la simpleza de los cuerpos y el espacio, reconectar con la tierra y sus frutos.
"Siempre he vislumbrado esas vidas pasadas. Acá en el norte de Chile la presencia antigua es fuerte: sus vestigios están disgregados por toda la tierra, y sus imágenes milenarias han sabido llegar hasta nuestros días en forma de tejidos, artefactos y huesos."
Piezas y lienzos que no se cierran dentro de una sola serie: relatos de viaje, retratos ancestrales y ejercicios tempranos que anticipan el lenguaje visual de Memo Rodríguez.